Nos han convencido desde generaciones muy atrás que es absolutamente necesario tomar leche de vaca para los desayunos o para introducir proteinas en los niños. En primer lugar debemos aclarar que la leche de hoy en día que nos venden en los grandes supermercados no tiene mucho que ver con la leche que se consumía hace 40 años, pero independientemente de este dato, también es cierto que la leche de vaca no es un alimento saludable para el ser humano.
Es necesario no dramatizar con el consumo de leche, si bien es cierto que hay que saber qué consecuencias negativas puede tener para la salud para poder elegir si una persona desea consumirla o no, sobre todo pensando en el consumo "obligatorio" que se les impone a los niños.
Hay personas y niños que consumen leche de vaca y su cuerpo se adapta perfectamente y no les produce ningún síntoma, pero hay otros niños y adultos que están consumiendo la leche de vaca y les genera una alteración importante en el organismo y desde el servicio de salud pública ni se plantéan la posibilidad de cambiar el tipo de leche. Uno de los problemas más frecuentes de la leche de vaca y de los productos lácteos en general son las alteraciones a nivel digestivo.
Resumiendo los resultados de algunas investigaciones, estos son algunos de los aspectos a tener muy en cuenta:
- La leche de vaca estimula la mucosidad, generando mayores problemas en los procesos de constipado, bronquitis y todo proceso que acumule flemas.
- La leche de vaca está llena de bacerias, antibióticos y hormonas, llegando a ser un nivel preocupante para la salud. Ultimamente las grandes corporaciones lácteas están intentando cambiar una ley para que el nivel de antibiótico y hormonas introducidos a las vacas pueda ser mayor. Esto es debido a que las bacterias que pueden adquirir los animales cada vez son más fuertes debido precisamente a todo este consumo de medicamentos, y por lo tanto deben introducir más medicación química para eliminar las bacterias. Es un proceso que se autoalimenta. A más antibióticos, las bacterias a largo plazo son más potentes. El nivel de antibióticos y hormonas ya ha superado los límites admitidos por la salud.
- La leche de vaca puede llegar a contener hasta 59 tipos diferentes de hormonas. También contiene una gran cantidad de grasa que puede taponar las arterias.
- La leche de vaca ayuda a reducir el hierro en niños pequeños.
- La leche contiene caseina (una proteína de la leche) que produce en niños inflamación de los tejidos blandos (garganta, cavidades nasales y senos paranasales).
- Los lácteos están asociados a problemas como diabetes, esclerosis, enfermedades del intestino y del corazón. El motivo es porque acidifican el organismo en gran medida y éste tiende hacia la "enfermedad".
- Los lácteos son un gran factor para generar problemas de osteoporosis. Si una persona tiene problemas de huesos u osteoporosis lo primero que es recomendable es quitar todo proceso lácteo de su dieta.
- La lactosa (el azúcar de la leche) es muy difícil de digerir y llega a fermentarse en los intestinos produciendo hinchazón, gases, etc.
- Los lácteos y la leche de vaca concretamente están relacionados con los procesos de alergias y de autismo si se combina con gluten. También se asocia a problemas neurológicos.
- La leche de vaca y los lácteos contienen muchas dioxinas. Son compuestos químicos que se producen a partir de procesos de combustión que implican el cloro, que se van acumulando a lo largo de la cadena alimentaria, principalmente en el tejido adiposo de los animales. Estas dioxinas se están asociando al proceso del cáncer.
- La leche de vaca congtiene sangre animal, siendo ésta realmente tóxica por todas las toxinas y venenos que se les introduce.
- La leche de vaca aumenta los índices de colesterol, y se le relaciona con procesos como cáncer de próstata y asma.
- La leche de vaca contribuye a la fractura de huesos, diarreas y estreñimiento.
- La leche de vaca es un buen conductor de veneno. Se entiende por veneno todo aquel producto tóxico que el cuerpo no asimila como alimentación y que queda en el torrente sanguíneo y el sistema linfático del cuerpo, así como en órganos. Los productos lácteos y sobre todo la leche de vaca hace de conductor de todas estas toxinas.
- Sobre todo los productos lácteos acidifican el organismo desequilibrando el ph del organismo y dificultan la difestión favorenciendo problemas en el aparato digestivo.
Paco Quesada
Licenciado en Psicología
Máster en Psicología Clínica
Técnico en Naturopatía
Licenciado en Psicología
Máster en Psicología Clínica
Técnico en Naturopatía

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